Siempre que te pregunto...
Cuando el cáncer se apoderó de mi papá fue devastador. Su diagnóstico fue cerca de su cumpleaños, el 18 de junio, y para el 28 de noviembre ya no estaba entre nosotros. A partir de su diagnóstico, su fortaleza y salud se fue deteriorando rápidamente. Pasó de caminar sin problema y de ser independiente, a ir perdiendo movilidad y requerir apoyo para las cosas más básicas como ir al baño o acomodarse en la cama. Él desde que lo internaron para su diagnóstico, decidió irse despidiendo de sus seres queridos. Me pidió llamar a sus sobrinos y amigos. Así fue como les llamó a "las Guiberra" como él las llamaba y a los "Guerrero", para decirles que partiría de este plano. También les llamó a sus amigos y decidió que no quería que nadie lo visitara más. Quería que lo recordaran sano, que no lo vieran enfermo ni débil. Al regresar a casa, yo fui la encargada de llevarlo a sus consultas. Íbamos con el oncólogo y a cuidados paliativos. Ya no había mucho que hacer, el cáncer s...